*DIING*
Ese era el sonido del reloj que marcaba las 18. Se acomodo el cabello, se puso rígida y se cruzo de manos, "ya falta poco" pensó, los minutos corrían, 18:29 marcaba el reloj.
"No puede ser que siquiera haya llamado para avisar que no vendría" con ese pensamiento se dirigió a la ventana a buscar algún rastro de el, solo nieve, blanca y fría nieve.
Un mal presentimiento invade su cabeza, sacudiendo su cabeza ella lo rechaza y vuelve a su mesa, bebiendo un sorbo de agua, alargo su cuello para volver a buscar rastro de el en la ventana, solo nieve.
"Stay with me baby ,
Stay with, please dont leave me alone"
Su teléfono empezó a sonar, ese era el tono de Paula, la hermana de el, contesto con falsa tranquilidad.
-Hablo yo- el típico saludo que siempre usaba al atender el teléfono- ¿Algún problema?
-Si, de hecho si querida,- la voz de Paula temblaba, una buena señal no era- Creo que deberías venir pronto, hablaremos mejor así, cuídate, por favor.- con eso Paula corto la conversación.
Miedo y curiosidad llenaba su mente a estas alturas, sin pensar mucho se elevo, echo un ultimo vistazo a su adorada mesa y salio para el estacionamiento, fue hasta su bmw m3 de color blanco, cortesía de su padre, se sentó en el asiento del conductor y no reacciono se quedo ahí, su mente fue hasta diciembre, tan solo 1 mes atrás, el momento exacto donde estaban en la mesa 07, y el se levanto de la silla, se puso de rodillas y le dijo " Yo te querre por siempre y para siempre en las buenas y en las malas y lo feo, envejeceremos juntos por siempre y para siempre", sus ahora preocupados ojos café, se llenan de lagrimas al recordar ese momento. Con las mismas lagrimas reacciona, logra salir lo más rápido posible del estacionamiento y por intuición se dirige al Saints George Hospital, para el motor en uno de los sitios que quedan del estacionamiento, y con paso apresurado llega a la recepción y ahí se encuentra con Paula, sus anteriormente brillantes y saltarines ojos azules, ahora estaban totalmente apagados.
-Puedes decirme que paso ahora- pregunto ella, sonando un poco mas asustada de lo que quería que sonase.
-Yo..-empezó, su voz sonaba igual que en el teléfono, rota- no se como decirlo.
-Solo cuéntame lo que paso; cuéntame por que tienes los ojos rojos,-no mentía Paula tenia los ojos rojos, como si hubiese estado llorando.
-Estuve llorando, pero no te preocupes, solo fue por el susto- Paula saboreo las palabras y deseo no haber dicho lo que apenas recién dijo.
-¿Susto? ¿Susto de que?- su corazón empezó a latir con mas fuerza, ahora ella también se había asustado, la sangre de su rostro empezó a bajar, quedándose asi pálida.
-Es que a- buscaba cuidadosamente cada palabra, no quería mencionar su nombre por que sabia que a Ella, eso iba a afectarle mucho más.- Tu esposo sufrió un accidente- lo dijo rápido y sin intención de volver a repetirlo.
-¡¿Qué?!- una enfermera que no se encontraba a mas de un metro de distancia le hizo una seña con el dedo para que no alzara el volumen de su voz.
-No pienso repetirlo- Paula dijo eso sinceramente- No esta muy mal, puedes ir a verlo si quieres, tienes que subir al tercer piso.
Sin intención de seguir hablando, ella fue corriendo tras las escaleras.
*Primer piso*
Un poco más.
*Segundo piso*
Falta poco
*Tercer piso*
Empujo las puertas blancas para encontrarse con un laberinto de mas puertas blancas, no le importaba eso ahora, buscaba nombre tras nombre en cada puerta, antes de seguir se encuentra con los padres de el sentados en la salda de espera del tercer piso, mientras se acercaba los escucho hablando de lo que sucedió, pero apenas podía escucharlos.
-Oh, Hola Cariño, estas aquí, si quieres verlo esta en la puerta 310- dijo rápidamente su madre con obvias ganas de desacerse de ella, para seguir hablando de lo sucedido sin ganas de lastimar a la pobre chica.
- Muchísimas gracias señora- dijo ella, recuperando un poco de aire del que había perdido.
Se dirigió en marcha a la habitación 310.
*308*
*309*
*310*
Su corazón empezó a latir con mas fuerza al ver su nombre escrito en el dorso de la puerta, puso una mano en el picaporte, sentia que no tenia la fuerza suficiente hasta que, plooc, sin querer abrio la puerta.
Ahi estaba el, sorprendentemente estaba despierto.
-Amor-el se levanto a la velocidad mas rápida que pudo.
-Shhh- ella corrió hasta el y lo abrazo como si no lo hubiera visto hace años- Tienes que estar tranquilo.
De repente ella olvido todo, olvido por que estaba preocupada, olvido por que sus ojos se llenaron de lagrimas hace tan solo 10 minutos atrás, eso pasaba cuando estaban juntos.
El, puso sus manos en su cintura y la acerco mas a el,tomo suavemente su barbilla e hizo juntar sus labios, fundiéndose así en un beso.
Ambos se recostaron en la cama.
- Y dime cariño, como piensas ponerle a nuestro primer par de gemelos dentro de un año?- el sueño de El, era tener un par de gemelos, le hacia mucha ilusión hablar de eso.
-Nosé, como tu quieras amor- respondió ella mientras jugaba con el pelo rubio de el, siempre le habia encantado.-Mientras vivamos en la casa encima de una colina que me prometiste cuando eramos jóvenes, como tu quieras.
El no podía estar mas encantado de la mujer que tenia, era la mujer que amaba, que amo y que amara por toda su vida, una luz en la sonrisa de ella le indicaba eso.
A Ella, le invadieron pensamientos, ideas locas, en especial una, le hacia mucha ilusion..
-Amor, no te gustaría dar el placer de que Paula deje de decir que tu eres mi esposo?
-No, pero si a mi me encanta- sinceridad inundaba su voz.
-Digo, de cumplirle el deseo,-hizo una pausa para que el asimilara las cosas.
-¿Estas diciendo de casarnos?- Curiosidad llenaba sus ojos.
Interrumpiendo el momento de la pareja, una enfermera de avanzada edad, entro, lo cual molesto a el.
-Osh- lo que mas odiaba el, era que interrumpieran cuando estaban juntos, no podia odiar mas a esas personas.
-Tranquilo, luego seguimos hablando- dandole un beso en la mejilla, se levanto de la cama, y dejo a la enfermera que hiciese su trabajo.
Apenas al salir, se encontró con Paula, que aún no entendía por que se encontraba tan mal, si su hermano estaba esplendido.
-Ey, pequeña- la llamaba siempre así cariñosamente- ¿Por que estas tan mal? A Tu hermano lo veo muy bien- dijo ella esbozando una sonrisa.
Con un suspiro Paula, empezo a hablar- Aún no entiendes,¿verdad? - al ver su cara de desconcierto, entendió que no.- Son sus ultimas horas, el tumor es demasiado para el.
-No, no puede ser, el siempre dijo que no le afectaría.- dijo ella tratando de sonreír.
-Es lo que te dijo, con suerte llega al final del día hoy- Las palabras de Paula eran como un cuchillo, también le sorprendía que ella podía decir eso con tanta naturalidad, como si ya lo sabia hace mucho.
Tratando de asimilar todo, fue a sentarse en una de las bancas esperando que la enfermera saliese, aunque recordó algo, se dirigió con paso apresurado junto a los padres de el y les pidió urgentemente sus anillos, los que usaron para comprometerse, aun mas apurada llamo a José, el párroco del pueblo.
-Padre, lo necesito y rápido, por favor, estoy en el Saint George Hospital.- su voz sonaba a suplica.
-Claro, Hija Mía, de hecho me encuentro en el mismo, solo dime en que piso estas- el padre hablaba con una voz tan pasiva que la desesperaba.
-El tercero. Luego le cuento mas detalles, gracias.- sin esperar que el párroco dijera nada mas, colgó.
Con paso apresurado, fue hasta la habitación de el, y como la primera vez, fue corriendo hasta abrazarlo, sin gana alguna de soltarlo.
- Hoy nos casamos- dijo en su hombro.- y no, no es broma, ya me contaron por que estas aquí- sujetándose mas a el, derramo unas lagrimas- Yo te querré por siempre y para siempre, en lo malo y lo bueno, y lo feo.
El tampoco sentía la necesidad de separarse de ella, vivió una vida así, y no sentía sentimiento alguno de arrepentimiento, acerco sus labios a su cuello y lo beso, sintiendo el olor a su perfume, no podía pedir nada mejor.
-Me haces el hombre mas feliz de toda la tierra, sabes?-la junto mas a su pecho, besando su frente- Te amo, te amo mas que a nada, te amare por siempre y para siempre.Por favor, nunca me olvides-El también estaba llorando, apenas podía darse la idea de que ella se encontraría sola, indefensa, pero entraba en razón y se daba cuenta de que no, ella era una mujer fuerte, nunca lloraba en frente a nadie, ella puede todo.
Interrumpiendo el momento, el párroco se asomo por la puerta.
-Lo siento señores por interrumpir, pero me contaron que me usted me necesitaba hija mia- dijo el parroco con un poco de vergüenza en sus ojos.
- Oh Si, Padre, quiero que nos casé- dijo el, sintiéndose irreal.
Separándose sin ganas y lentamente de el, fue a buscar a sus padres y a Paula, fue corriendo de la emoción, jamas pensó que el momento mas feliz de su vida seria en un hospital.
-Los necesitamos, por favor- les menciono todo a su suegra, suegro y cuñada, lo del casamiento express mientras volvían a la habitación.
Al llegar se encontró con su futuro marido con cara de preocupación y angustia.
-¿Que te pasa?- pregunto aun mas angustiada pensando en mil cosas que le podrían estar pasando a el, en el mismísimo momento .
-No tenemos anillo alguno- respondió el inocentemente.
Con una sonrisa y acercándose a el, respondió- Problema resuelto- y en ese momento saco del bolsillo de su chaleco , los anillos prestados por la pareja.
El Parroco comenzó la "ceremonia", al ritmo que iba, los latidos de el, iban mas lento, lo cual preocupaba a todos los presentes que ahora no sabían si reír o llorar, y por lo tanto hacían ambas acciones, dichos sus votos, el párroco dijo que se podían besar.
Fue el beso mas apasionado que se habían dado nunca, los "beeps" iban mas lento cada vez, y el se estaba poniendo frió, y su cara palidecía,
"-Te amo, por siempre y para siempre, por favor recuerdalo siempre incluso si yo no este ahí"- su voz era tremenda mente baja, ya era lo ultimo que decía, ella lo volvo a besar con lagrimas en los ojos y se abrazo a el.
Se escucho un ultimo "Bep" y ese fue su ultimo adiós.
__________________________________________________________________________________________
WOW.
With Out Words, para los ignorantes que no sabían que significaba.
Shit, me inspire,
UN MOMENTO, no saben quien soy.
-.-
Me llamo Achu, ok no, no me llamo Achu, me llamo Ángela Achucarro, ACHUCARRRO, ahi se entiende?
Boé, Achu.
Este es un blog, si y lo descubrí yo sólita.
Emm..comenten, luego hago una entrada mas digna de presentación :DD
-Hablo yo- el típico saludo que siempre usaba al atender el teléfono- ¿Algún problema?
-Si, de hecho si querida,- la voz de Paula temblaba, una buena señal no era- Creo que deberías venir pronto, hablaremos mejor así, cuídate, por favor.- con eso Paula corto la conversación.
Miedo y curiosidad llenaba su mente a estas alturas, sin pensar mucho se elevo, echo un ultimo vistazo a su adorada mesa y salio para el estacionamiento, fue hasta su bmw m3 de color blanco, cortesía de su padre, se sentó en el asiento del conductor y no reacciono se quedo ahí, su mente fue hasta diciembre, tan solo 1 mes atrás, el momento exacto donde estaban en la mesa 07, y el se levanto de la silla, se puso de rodillas y le dijo " Yo te querre por siempre y para siempre en las buenas y en las malas y lo feo, envejeceremos juntos por siempre y para siempre", sus ahora preocupados ojos café, se llenan de lagrimas al recordar ese momento. Con las mismas lagrimas reacciona, logra salir lo más rápido posible del estacionamiento y por intuición se dirige al Saints George Hospital, para el motor en uno de los sitios que quedan del estacionamiento, y con paso apresurado llega a la recepción y ahí se encuentra con Paula, sus anteriormente brillantes y saltarines ojos azules, ahora estaban totalmente apagados.
-Puedes decirme que paso ahora- pregunto ella, sonando un poco mas asustada de lo que quería que sonase.
-Yo..-empezó, su voz sonaba igual que en el teléfono, rota- no se como decirlo.
-Solo cuéntame lo que paso; cuéntame por que tienes los ojos rojos,-no mentía Paula tenia los ojos rojos, como si hubiese estado llorando.
-Estuve llorando, pero no te preocupes, solo fue por el susto- Paula saboreo las palabras y deseo no haber dicho lo que apenas recién dijo.
-¿Susto? ¿Susto de que?- su corazón empezó a latir con mas fuerza, ahora ella también se había asustado, la sangre de su rostro empezó a bajar, quedándose asi pálida.
-Es que a- buscaba cuidadosamente cada palabra, no quería mencionar su nombre por que sabia que a Ella, eso iba a afectarle mucho más.- Tu esposo sufrió un accidente- lo dijo rápido y sin intención de volver a repetirlo.
-¡¿Qué?!- una enfermera que no se encontraba a mas de un metro de distancia le hizo una seña con el dedo para que no alzara el volumen de su voz.
-No pienso repetirlo- Paula dijo eso sinceramente- No esta muy mal, puedes ir a verlo si quieres, tienes que subir al tercer piso.
Sin intención de seguir hablando, ella fue corriendo tras las escaleras.
*Primer piso*
Un poco más.
*Segundo piso*
Falta poco
*Tercer piso*
Empujo las puertas blancas para encontrarse con un laberinto de mas puertas blancas, no le importaba eso ahora, buscaba nombre tras nombre en cada puerta, antes de seguir se encuentra con los padres de el sentados en la salda de espera del tercer piso, mientras se acercaba los escucho hablando de lo que sucedió, pero apenas podía escucharlos.
-Oh, Hola Cariño, estas aquí, si quieres verlo esta en la puerta 310- dijo rápidamente su madre con obvias ganas de desacerse de ella, para seguir hablando de lo sucedido sin ganas de lastimar a la pobre chica.
- Muchísimas gracias señora- dijo ella, recuperando un poco de aire del que había perdido.
Se dirigió en marcha a la habitación 310.
*308*
*309*
*310*
Su corazón empezó a latir con mas fuerza al ver su nombre escrito en el dorso de la puerta, puso una mano en el picaporte, sentia que no tenia la fuerza suficiente hasta que, plooc, sin querer abrio la puerta.
Ahi estaba el, sorprendentemente estaba despierto.
-Amor-el se levanto a la velocidad mas rápida que pudo.
-Shhh- ella corrió hasta el y lo abrazo como si no lo hubiera visto hace años- Tienes que estar tranquilo.
De repente ella olvido todo, olvido por que estaba preocupada, olvido por que sus ojos se llenaron de lagrimas hace tan solo 10 minutos atrás, eso pasaba cuando estaban juntos.
El, puso sus manos en su cintura y la acerco mas a el,tomo suavemente su barbilla e hizo juntar sus labios, fundiéndose así en un beso.
Ambos se recostaron en la cama.
- Y dime cariño, como piensas ponerle a nuestro primer par de gemelos dentro de un año?- el sueño de El, era tener un par de gemelos, le hacia mucha ilusión hablar de eso.
-Nosé, como tu quieras amor- respondió ella mientras jugaba con el pelo rubio de el, siempre le habia encantado.-Mientras vivamos en la casa encima de una colina que me prometiste cuando eramos jóvenes, como tu quieras.
El no podía estar mas encantado de la mujer que tenia, era la mujer que amaba, que amo y que amara por toda su vida, una luz en la sonrisa de ella le indicaba eso.
A Ella, le invadieron pensamientos, ideas locas, en especial una, le hacia mucha ilusion..
-Amor, no te gustaría dar el placer de que Paula deje de decir que tu eres mi esposo?
-No, pero si a mi me encanta- sinceridad inundaba su voz.
-Digo, de cumplirle el deseo,-hizo una pausa para que el asimilara las cosas.
-¿Estas diciendo de casarnos?- Curiosidad llenaba sus ojos.
Interrumpiendo el momento de la pareja, una enfermera de avanzada edad, entro, lo cual molesto a el.
-Osh- lo que mas odiaba el, era que interrumpieran cuando estaban juntos, no podia odiar mas a esas personas.
-Tranquilo, luego seguimos hablando- dandole un beso en la mejilla, se levanto de la cama, y dejo a la enfermera que hiciese su trabajo.
Apenas al salir, se encontró con Paula, que aún no entendía por que se encontraba tan mal, si su hermano estaba esplendido.
-Ey, pequeña- la llamaba siempre así cariñosamente- ¿Por que estas tan mal? A Tu hermano lo veo muy bien- dijo ella esbozando una sonrisa.
Con un suspiro Paula, empezo a hablar- Aún no entiendes,¿verdad? - al ver su cara de desconcierto, entendió que no.- Son sus ultimas horas, el tumor es demasiado para el.
-No, no puede ser, el siempre dijo que no le afectaría.- dijo ella tratando de sonreír.
-Es lo que te dijo, con suerte llega al final del día hoy- Las palabras de Paula eran como un cuchillo, también le sorprendía que ella podía decir eso con tanta naturalidad, como si ya lo sabia hace mucho.
Tratando de asimilar todo, fue a sentarse en una de las bancas esperando que la enfermera saliese, aunque recordó algo, se dirigió con paso apresurado junto a los padres de el y les pidió urgentemente sus anillos, los que usaron para comprometerse, aun mas apurada llamo a José, el párroco del pueblo.
-Padre, lo necesito y rápido, por favor, estoy en el Saint George Hospital.- su voz sonaba a suplica.
-Claro, Hija Mía, de hecho me encuentro en el mismo, solo dime en que piso estas- el padre hablaba con una voz tan pasiva que la desesperaba.
-El tercero. Luego le cuento mas detalles, gracias.- sin esperar que el párroco dijera nada mas, colgó.
Con paso apresurado, fue hasta la habitación de el, y como la primera vez, fue corriendo hasta abrazarlo, sin gana alguna de soltarlo.
- Hoy nos casamos- dijo en su hombro.- y no, no es broma, ya me contaron por que estas aquí- sujetándose mas a el, derramo unas lagrimas- Yo te querré por siempre y para siempre, en lo malo y lo bueno, y lo feo.
El tampoco sentía la necesidad de separarse de ella, vivió una vida así, y no sentía sentimiento alguno de arrepentimiento, acerco sus labios a su cuello y lo beso, sintiendo el olor a su perfume, no podía pedir nada mejor.
-Me haces el hombre mas feliz de toda la tierra, sabes?-la junto mas a su pecho, besando su frente- Te amo, te amo mas que a nada, te amare por siempre y para siempre.Por favor, nunca me olvides-El también estaba llorando, apenas podía darse la idea de que ella se encontraría sola, indefensa, pero entraba en razón y se daba cuenta de que no, ella era una mujer fuerte, nunca lloraba en frente a nadie, ella puede todo.
Interrumpiendo el momento, el párroco se asomo por la puerta.
-Lo siento señores por interrumpir, pero me contaron que me usted me necesitaba hija mia- dijo el parroco con un poco de vergüenza en sus ojos.
- Oh Si, Padre, quiero que nos casé- dijo el, sintiéndose irreal.
Separándose sin ganas y lentamente de el, fue a buscar a sus padres y a Paula, fue corriendo de la emoción, jamas pensó que el momento mas feliz de su vida seria en un hospital.
-Los necesitamos, por favor- les menciono todo a su suegra, suegro y cuñada, lo del casamiento express mientras volvían a la habitación.
Al llegar se encontró con su futuro marido con cara de preocupación y angustia.
-¿Que te pasa?- pregunto aun mas angustiada pensando en mil cosas que le podrían estar pasando a el, en el mismísimo momento .
-No tenemos anillo alguno- respondió el inocentemente.
Con una sonrisa y acercándose a el, respondió- Problema resuelto- y en ese momento saco del bolsillo de su chaleco , los anillos prestados por la pareja.
El Parroco comenzó la "ceremonia", al ritmo que iba, los latidos de el, iban mas lento, lo cual preocupaba a todos los presentes que ahora no sabían si reír o llorar, y por lo tanto hacían ambas acciones, dichos sus votos, el párroco dijo que se podían besar.
Fue el beso mas apasionado que se habían dado nunca, los "beeps" iban mas lento cada vez, y el se estaba poniendo frió, y su cara palidecía,
"-Te amo, por siempre y para siempre, por favor recuerdalo siempre incluso si yo no este ahí"- su voz era tremenda mente baja, ya era lo ultimo que decía, ella lo volvo a besar con lagrimas en los ojos y se abrazo a el.
Se escucho un ultimo "Bep" y ese fue su ultimo adiós.
__________________________________________________________________________________________
WOW.
With Out Words, para los ignorantes que no sabían que significaba.
Shit, me inspire,
UN MOMENTO, no saben quien soy.
-.-
Me llamo Achu, ok no, no me llamo Achu, me llamo Ángela Achucarro, ACHUCARRRO, ahi se entiende?
Boé, Achu.
Este es un blog, si y lo descubrí yo sólita.
Emm..comenten, luego hago una entrada mas digna de presentación :DD
me gustaaa
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